lunes, 21 de diciembre de 2009

Extraño tu boca


Para hablar como hablas sólo necesitas tu boca.
Para respirar como deseo hacerlo, quiero tu boca, tu boca generosa.
Extraño esa fuente de deseo que me enlaza con jirones de albahaca, canela y frambuesas.
Extraño a esas manos que aprendieron tan bien de ella...
A las 12:24 h. extraño tus manos en mi lomo de yegüa.
A las 12:26 h. no extraño nada, eres rápido en mis deseos, en mis anhelos y en mis quereres...
Rubio gitano del norte de ninguna parte, no das tu nombre a cualquiera.
Sólo confías en mi entrega y en mis piernas.
Sólo confío en tu jardín florido y expandido.
Hueles a hierbabuena y a arco iris fraccionado, repartido como el periódico de la mañana.
Hueles a mí, en mí y te siento dentro de mí.
No te extraño porque estés lejos, sino porque estás tan cerca que me derrites en los segundos que más necesito ser una contigo.
Te amo y no es sólo ahora...es aquí, allí, siempre, fuera, dentro, primavera, invierno y domingo.
Te amo, hombre viento.
Te amo más que nunca, ya que nunca...se rindió ante mi pasión y mi constante amor de verano.
Te amo, hombre árbol.
Te amo más que ayer, ya que ayer...se fue desvalida ante mi fuerza descomunal y brillante.
Te amo, hombre pájaro.
Te amo más que allí, porque allí...no es más hermoso que aquí y ahora.

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