Un cuarto de haiku, porfavor...


Hombre rubio que dueles...

dentro no tengo frío,

fuera estoy sola y dando pasos pequeños hacia el comienzo de la nada.

La herida se emplea para volar más alto,

pero la excusa para no hacerlo se hace más fuerte.

Hombre rubio que dueles...

que siempre me dolistes por dentro,

te dejo en paz y me dejo...en pena.

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