lunes, 28 de febrero de 2011

Entrevista a Helena Aramendía(coach de vida y terapeuta)-SEGUNDA PARTE-

9ª- ¿Porqué crees que es tan necesario el coaching hoy en día?. Estamos viviendo un momento evolutivo histórico, de un despertar masivo para la Humanidad como grupo, y para el planeta, lo cual está creando confusión, caos, problemas que no entran en las categorías a tratar por terapeutas tradicionales, psiquiatras o psicólogos. El estatus QUO se ha roto y estamos navegando en aguas desconocidas. Además, hemos llegado a un punto tal de desconexión con nuestra auténtica naturaleza, con nuestro ser interior, que nos empezamos a dar cuenta de la necesidad de encontrar nuestro camino de nuevo. Los coaches respondemos a esta necesidad.


10ª- ¿Qué te diferencia del resto de coaches o de mentores espirituales?. Me diferencia del resto de coaches el hecho de que una vez determinado el patrón que queremos modificar, el bloqueo o la imagen que está produciendo una realidad que no deseamos, no me limito a hablar de ello o a diseñar una estrategia de cambio, sino que, hago además un importante apoyo energético a través de las sanaciones. Encuentro que en muchas ocasiones, es la única manera de eliminar bloqueos y patrones negativos antiguos. Desafortunadamente, muchas veces no es suficiente ver el patrón negativo, entenderlo y tratar de sustituirlo con uno positivo. Hay que limpiarlo también a nivel energético para poder implementar un patrón nuevo más sano. En cuanto a lo que me diferencia como mentora espiritual, seguramente es la simplicidad. Huyo del dogmatismo y me apoyo siempre de manera sólida en la esencia, en el principio más básico posible. 


11ª- En eso último estoy completamente de acuerdo. ¿Qué consejo le darías a la mujer que emprende un nuevo camino y desea despertar a una nueva realidad?.
A una persona que emprende un camino espiritual, tanto hombre como mujer, le recordaría que es un camino que no tiene pérdida. Le recordaría que sólo tiene que seguir su intuición y mantener la llama de luz en su corazón, porque toda la oscuridad del mundo no es suficiente para apagar la luz de una vela. Que confíe en su instinto, porque es el instinto del espíritu, por lo que nunca estará solo. En cualquier momento que el camino se haga difícil, es hora de parar, sentarse y sostener la luz interior. Confiar. Lo demás viene por añadidura. 


12ª- En una de las respuestas anteriores me comentabas que las mujeres y los hombres tenían dificultades en llegar a fin de mes, como para que se plantee un reparto óptimo de labores...¿qué querías decir con ello?.
Quiero decir que el punto ideal tanto socialmente como de relación entre sexos es aquel en el que las dos partes comparten responsabilidades y son libres de elegir sus funciones. Por ejemplo, en una pareja con hijos lo ideal es que al menos uno de los miembros de la pareja decida dedicar más tiempo a los niños y menos(o nada) a trabajar fuera del hogar, en beneficio del núcleo familiar. Pero para ello hacen falta por un lado una flexibilidad mucho mayor -pienso en medias jornadas, excedencias, trabajo desde casa, etc- y por otro lado, una situación económica que lo permita. En muchísimos casos, no hay posibilidad de elección, puesto que son necesarios dos salarios en casa. Donde no hay posibilidad de elección, no hay libertad. Evidentemente la liberación y la libertad significan que uno tiene opciones; que puede decidir lo que quiere hacer con su vida. Pero quedarse en casa con la pata quebrada, como ocurría hace 60 años, es tan malo como tener que encontrar un trabajo no por vocación sino por necesidad, o como querer trabajar y no poder porque no hay un puesto vacante. No es mejor una opción que otra; lo importante es que uno decida lo que prefiere, y me temo que ese es el problema, muchas personas no eligen sino que hacen lo que buenamente pueden porque no tienen más opciones. Conozco a muchas mujeres(y hombres) que preferirían estar en casa cuando sus hijos vienen del colegio pero no se lo pueden permitir, y me recuerda a las que hace 50 años soñaban con acceder al mercado laboral y tampoco podían. Qué malo es no poder elegir el camino que uno quiere andar. A eso me refería al decir que queda mucho por hacer en cuanto a sanar roles y patrones disfuncionales y creo que es algo mucho más profundo que la lucha entre sexos. 


13ª- Creo que vamos a necesitar más de una entrevista para alargar más la conversación ya que difiero en algunos puntos clave que acabas de declarar en esta cuestión, pero sigamos con las preguntas que habíamos pactado. ¿En qué cualidades, actitudes, comportamientos o acciones reconoces a un buen líder o guía espiritual?.
Si encuentro a alguien que no juzga, que tiene un nivel vibratorio muy alto, que respeta profundamente a todos, que es consciente de su espiritualidad, que no tarta de hacer ningún tipo de proselitismo o conversión y que no habla desde el miedo sino desde el amor, veo a alguien que está muy adelantado en el camino espiritual. Considero que estos son algunas de las señales que muestran maestría, si tengo que especificar una respuesta.
En la misma linea no acepto gurús que me digan lo que debo hacer o que me cuenten que sólo hay un camino(el suyo); ni fanáticos religiosos de ninguna religión, ni ególatras, productos del marketing que me prometan nada a cambio de que los siga o los admire. 
La realidad, para mí, es que el camino espiritual es como el colegio, no hay un guía que todo lo sepa, sino que cada profe tiene su especialidad, y no todas las lecciones se aprenden de ellos. 
La idea que yo tengo como guía espiritual es alguien como Buda o como Jesús, que alcanzaron un altísimo grado de maestría. Son avatares que sirven como modelo para que conozcamos nuestra potencialidad, y como referencia a la hora de encontrar el camino que nos lleva a evolucionar y crecer. En ese sentido, ninguno de mis guías espirituales están encarnados en cuerpo físico en este momento. Lo que sí encuentro en la vida diaria son maestros que me han facilitado lecciones necesarias y me han ayudado a crecer. A menudo, son maestros inesperados, porque una lección puede venir de la mano de quien menos lo piensas. Yo veo que en el mundo todos estamos en el mismo camino. Unos vamos unos metros más hacia delante, otros estamos más atrás, y la mayoría de las lecciones las aprendemos de los que tenemos alrededor.
A veces del que está varios pueblos más hacia delante, pero también del que todavía no está donde nosotros hemos llegado. 
Algunos de mis profesores de yoga, varios de los sanadores que conozco, y maestros de la ESCUELA BRENNAN me han enseñado muchas cosas con su ejemplo, con sus actitudes y a través de clases. Pero también he aprendido de personas que no han sido buen ejemplo y con ello me han mostrado lo que no quiero en mi vida. Al final, el verdadero maestro es la guía interior y la lección más importante de todas es aprender a escuchar esta guía. 

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