martes, 22 de marzo de 2011

La oveja negra del rebaño que se salió de él mientras cantaba jazz

Había una vez una oveja negra que fue cuestionada por sus titulaciones humanas en el rebaño de "aquítodolohacemosasín".
Esta oveja negra, confundida por sus compañeras, las ovejas blancas, aceptó lo que era ÉXITO en su mundo de "baladas" melódicas y olvidó durante una buena temporada cósmica lo que verdaderamente era el ÉXITO. Olvidó que la palabra ÉXITO era una palabra engañosa, pequeña y divisoria. Olvidó que las titulaciones otorgadas por otros no eran SABIDURÍA HUMANA ni PODER HUMANO, puesto que eran sólo eso: teorías y palabras vacías de EXPERIENCIA, conocimientos de OTROS, no de ella misma. Porque mientras una estudia las teorías de otros, es más fácil que una se olvide de su propia GUÍA DE CONOCIMIENTO ÚNICO Y VERDADERO.
Dicha oveja negra comenzó a manchar con su color a todas las ovejas blancas del rebaño debido a su propia incomodidad; no tenían espacio para respirar, para expresarse, para SER ellas mismas. Esa mancha negra en las demás ovejas blancas fue cuestión de debate por parte de los pastores, y estos decidieron interrogarle para saber qué era exactamente lo que sucedía con su color negro y averiguar cómo lo había desarrollado en un mundo de ovejas blancas.
El pastor más viejo y más "sabio" logró apartar a la oveja negra del rebaño para poder hablar con ella y manipularla, para hacerle saber que ella no era tan diferente de las demás, así que fue amable con esta:
"Hola oveja negra, hemos visto que tienes un don único en el rebaño y dejas huella en todas tus compañeras al moverte tanto en el aprisco, así que hemos decidido que puedes pintar a las demás ovejas con tu color y darles así un poco de tu esencia única y original."
Pero la oveja negra era muy inteligente y les contestó haciéndoles una pregunta:
¿Eso es todo lo que me teneis que decir?.
Y le respondió el pastor: sí, ¿porqué?.
Y la lanuda azabache le dijo: porque no eres tú quien me otorga mi originalidad ni mi color único, no eres tú quien toma las decisiones de su redil. De hecho, no sois los pastores los que decidís quiénes son ovejas o no.
El pastor, molesto y bastante incómodo le preguntó enfadado: ah ¿no?, y ¿quién si no los pastores son los que guían y enseñan a las ovejas cómo han de hacerse las cosas?.
La oveja sabia le respondió sonriente: un animal que canta en la mañana a su manera, que abriga los corazones de los nuevos maestros de la humanidad gracias a su piel, que alimenta a las dulces y pequeñas estrellas humanas no puede ni debe ser guiado por nadie. Ninguna de esas ovejas trabaja para ti ni para tus compañeros, sólo creyeron en ti porque les dijiste que eran todas iguales, sólo por ser blancas...
El pastor, molesto con la declaración de independencia de la oveja negra, exclamó: 
Si tanto sabes, oveja negra, te haré un cuestionario racional para saber si estás a la altura de ser un animal divino y que pueda autogobernarse. Es más, dime todas las titulaciones, carreras, estudios, conocimientos, ensayos y libros que has leído a lo largo de toda tu vida, y te diré cuán poderosa eres.
Y la oveja negra comenzó a cantar lo siguiente:
No sé si estarás preparado, pastor amargado, pero ahí va el son de la melón...
Disfrazarme así puedo, como oveja negra y un torpedo, engañar a la furia y al miedo...y ahí me entrego.
Carrera en filantropía conmigo misma, matricula de honor.
Carrera en puntualidad compasiva, sobresaliente.
Carrera en el perdón humano y distraído, sobresaliente.
Practitioner en alabanzas a otros, matricula de honor.
Practitioner en lágrimas dolorosas compartidas, sobresaliente.
MBA en holas sanadores y abrazos celestiales, matricula de honor.
Titulación de aerolineas celestiales de primera avanzadilla, matricula de honor.
Titulación de corazón generoso/amoroso con la vida, matricula de honor.
Master en comunicación y lenguajes oscuros/ barriobajeros, sobresaliente. (Y esto me sirve un montón pa divertirme con los colegas que duermen un montón).
Master en visión nocturna y despertar galáctico mientras esperas que despierte la aurora, sobresaliente.
Master en besos inigualables, matricula de honor.
Master en dibujar las gotas de rocío de dios en los amaneceres, matricula de honor.
Master en bailar lo que nadie ha bailao, sobresaliente.
Master en enamorarse profundamente y valientemente, matricula de honor...
BASTA YA!!!, eres una simple oveja negra que ha desatado el desorden y el caos en mi redil!!!.
No puedes pensar por ti, no puedes sentir por ti misma. Tú perteneces al grupo, a ese colectivo  blanco que te espera...
Pero cuando el pastor se dió la vuelta para enviar a la oveja negra a su "lugar" se dió cuenta de algo. 
Todas las ovejas blancas llevaban manchas negras en sus pieles  y todas estaban realmente incómodas por esas manchas. Al moverse tanto dentro del redil, sin quererlo ni saberlo, habían roto todas las vallas que las "encarcelaban". Y cuanto más se movían, cuánto más se agitaban, se dieron cuenta de que tenían más espacio para ellas. Así que, todas comenzaron a bailar y a revolcarse por la hierba gracias al ritmo jazzistico que la oveja negra había comenzado hace rato a cantar.
Los pastores comenzaron a temerse lo peor y empezaron con los golpes y los insultos a todas las ovejas para así poder manejarlas mejor a su antojo.
Y la oveja negra se puso delante de los pastores y les dijo: Si les seguís haciendo daño y seguís insultándolas haré que los perros os muerdan, haré que vuestros fieles amigos se conviertan en vuestros dueños.
Eres una simple oveja negra que ha escandalizado a todo nuestro redil y no podrás hablar el lenguaje de nuestros perros!!!-le contestó otro de los pastores.
Tengo un master en comunicación y lenguajes oscuros/barriobajeros-respondió la oveja.
Los tres pastores se quedaron quietos y comenzaron a dudar sobre lo que les decía la oveja.
Sí, pero ...nosotros podremos hacer el trabajo de los perros. -decía más dudoso aún el pastor más joven.
Sí, aunque tengo la carrera de puntualidad compasiva-respondió dulce la oveja.
Los tres comenzaban a amedrentarse y a temer lo peor y hablaron entre ellos, en susurros. 
Y continuó el más joven de los pastores: sí, pero si seguimos haciendo lo que hemos hecho durante tanto tiempo no te quedará compasión alguna...
También tengo un master en visión nocturna y despertar galáctico mientras esperas a que despierte la aurora.
Cada vez se sentían más aturdidos y más embrujados por lo que aquella pequeña oveja negra les decía. Sentían una extraña sensación de desafío, de desafío álmico. Y el más joven inquirió: pequeña oveja, no sabes con quién estás tratando...ni con qué poder. No puedes llegar tan alto...
También tengo una titulación de aerolineas celestiales de primera avanzadilla...si eso te sirve de algo-dijo cariñosa la oveja.
Y ...¿qué pasaría si tus grandes conocimientos fallaran al comprobar que no puedes con nosotros?-preguntó el pastor más viejo.
Sólo le respondería que tengo la carrera de filantropía conmigo misma. 
Los tres pastores se sentían cada vez más indefensos, más inseguros, más temerosos...porque su gran juego se acababa. El más joven de los pastores se sintió tremendamente atraído por la sabiduría de la oveja negra y le preguntó: pequeña oveja negra...he estado gran parte de mi vida escuchando a los sabios de los pastores y ninguno me ha causado el gran impacto que tú lo has hecho con tu extraña y hermosa sabiduría de oveja. Pero has de saber que nosotros hemos hecho mucho daño a tu raza animal y que siempre las hemos utilizado para nuestros propios intereses...jamás podrías soportar tanto dolor-le dijo el joven pastor lleno de lágrimas.
La oveja negra, con lágrimas en los ojos, le respondió: tengo una carrera en perdón humano y distraído.
Mientras el joven pastor lloraba desconsolado, este le dijo entre sollozos: sí, pero ¿cómo podré perdonarme yo alguna vez?.
Y la oveja negra le dijo sabiamente: Querido joven pastor, soy practitioner en lágrimas dolorosas compartidas.
El joven pastor lanzó su vara de entrenamiento para ovejas e hizo lo mismo con las de sus otros compañeros y les reprochó en tono alto y enfadado:
Vosotros erais los que debiais haberme llevado a este conocimiento, pero en cambio, tuvo que hacerlo una oveja negra, una esclava nuestra!!!. ¿Cómo podré recuperar mi tiempo y mi esencia?. ¿Cómo podré ser quién quise alguna vez ser?, ¿cómo podré conocerme a mí mismo si lo único que conozco de mí es todo oscuridad?.
La oveja negra se dirigió hacia los tres pastores junto con todo el rebaño unido, y esta se dirigió al más joven y le dijo: 
Tengo respuesta para esas tres preguntas que has hecho y...
El muchacho pastor la interrumpió y le dijo con lágrimas en los ojos: 
Sí, sé que me ayudarás en ello... porque eres practitioner en alabanzas a otros. Gracias, oveja negra.



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