sábado, 20 de agosto de 2011

El Papa...sin madre

He estado observando estos últimos tres días parte de los acontecimientos que han sucedido con la llegada del Papa. Decidí, a pesar de que tuve que morderme la lengua en numerosas ocasiones, adoptar el papel de observadora. 
Ahora estoy en ese modus operandi, de hecho, sólo puede hablar la gran verdad que hay en mí.
Tenía ganas de decir muchas cosas desagradables que este señor hizo en su más reciente pasado...pero mi verdad superior se adelantó y me mostró parte del interior de este SER.
Toda la oscuridad que pueda verter a través de sus ojos oscuros y cansados, a través de un alma atormentada por su propia existencia y su propia evolución hacia el "darse cuenta" de quién ES, es solamente parte del engaño al que estamos acostumbrados en ver en lo que no comprendemos. Toda esa oscuridad que pueda aparecer en sus pupilas envejecidas y derrotadas por su propio hastío de perdición álmica...se debe a la posesión absoluta de todos aquellos que también están perdidos y se acercan a la luz para comprenderla, para pedirle en secreto que tenga piedad por su maldad secreta y disfrazada de santidad.
Una santidad que él mismo no soporta. Una santidad que él mismo detesta. Una santidad otorgada por todos aquellos que duermen y que alargan su sufrimiento interno sin saberlo.
La que habla ahora mismo no está del lado de aquellos que le odian y desean encarcelarlo, tampoco estoy del lado de aquellos que lo idolatran y no lo ven...realmente. 
La que habla ahora mismo es la madre que Benedicto jamás tuvo.
La MADRE.
Una madre que VE cómo un ser puede perderse en la noche más larga de la existencia y puede ser reencontrado por esta.
Una madre que SIENTE cuánto sufrimiento ha causado a la vida que le rodeaba...y a la vez, SENTÍA cómo dicho SER había sufrido a lo largo de los tiempos y espacios. Cómo había sido despojado de su propia majestuosidad divina...por el olvido de su inconsciencia.
Ojalá tuviéramos los ojos de una madre sin importar cuánto daño ha causado alguien a la vida o al mundo...o a sí mismo.
No quiero que estas palabras sean la justificación para tanta atrocidad. Solo anhelo que dichas palabras sean algo más que palabras; sean un viaje por nuestro propio ser y podamos descubrir el porqué de tanta oscuridad.
Adentrarse en el infierno interno para ver lo peor de todo lo que ha vivido esta humanidad u otras...y descubrir que todo sufrimiento es una ilusión, y que lo único que puede TOCAR y conocer a este SER u a otros desorientados en el anochecer de la galaxia de galaxias...es el amor. 
¿No podeis comprender lo que él está viviendo en esos momentos de oscuridad y búsqueda negra inacabada a través de sus ritos, mentiras y escondrijos?.
¿No podeis ver que nisiquiera teniendo el cetro de poder de toda una institución mágica y atrayente para millones de personas en el mundo... no es feliz?. ¿No podeis ver que nada le sirve?. Ni toda la manipulación del mundo, del universo, ni toda la ayuda universal regresiva y astral y negativa e involucionada... nada de eso le sirve para encontrarse con la luz...
¿Sabeis lo que significa no ver la luz?.
¿Sabeis lo que realmente significa no poder SENTIR Y VIVIR la luz en tu pecho, en todo tu cuerpo, en todos tus cuerpos sutiles, en tu piel, en tu mente, en todos los poros de tu SER?.
¿Sabeis lo que significa NO VER la luz?...¿vivir en la más completa oscuridad?.
Cuando lo recordeis...lo comprendereis y lo perdonareis.
Como yo lo hago ahora.
No importa cuántos rituales realice ni cuánta manipulación pueda ejercer sobre otros o sobre sí mismo...no podrá vivir en la luz hasta que toda su monstruosidad sea liberada y ACEPTADA.
Yo, Elena, acepto su monstruosidad, su completa oscuridad...porque sé que lo mejor de él nadie lo conoce todavía, nisiquiera él mismo.
Y ese es el mayor regalo de dios. 
Del dios que yo amo y me ama.
Puedo ver lo que nadie ve y tampoco se atreve a ver...por comodidad, por egoísmo, por miedo, por desconocimiento e ignorancia. Por falta de amor.
Debeis comprender algo, algo realmente mágico y maravilloso.
Hay muchas razones por las cuales yo creía hasta ayer, del porqué había venido a España a montar su "show". 
Pero mi ser superior no me permitía expresarlas. Mi ser superior me esperaba, me estaba esperando a que accediera a mayor comprensión del porqué de su visita.
Y ahora lo tengo. 
Ahora sé porqué ha venido.
Las razones por las cuales vino a España fueron orquestadas por el ser superior de Benedicto, no por sus demonios internos...tan visibles para muchos y tan invisibles para otros.
Benedicto vino a España porque aquí HABÍA LUZ, una enorme LUZ que le estaba esperando. 
En la mágica y blanca puerta del Sol donde hace unos meses se crearon las más hermosas geometrías sagradas debido al AMOR INCONDICIONAL de miles de seres despiertos que deseaban expandir todo su conocimiento, su luz y su magnificencia con el mundo entero. 
Sólo alguien que desea desesperadamente encontrar ALGO DE LUZ podría acercarse a esta puerta excepcional de luz. No creais en las apariencias falsas.
No ha venido a poner su "sello" particular, no. Vino porque alguien le dijo: debes ir allí para poder creer en la verdadera luz...en la que no crees todavía y no puedes nisiquiera SENTIR.
Pero eso no importa.
Porque la luz trabaja en muchos niveles que nosotros desconocemos. Y la oscuridad, jamás es más fuerte que la luz...no tiene fuerza. Esa es la gran ilusión: la oscuridad es fría y no tiene vida propia. Se alimenta de la luz porque desea crecer en ella.
Benedicto no ha cambiado a Madrid ni a sus peregrinos fieles...es Benedicto el que ha sido transformado por la luz, por Madrid. 
La luz se gesta aunque nosotros no podamos verla con nuestros ojos físicos ni álmicos...todavía nos falta grandeza para poder creer en algo tan majestuoso como una madre que puede perdonarlo todo y que puede reorientar al ser más oscuro de la Historia de las Historias.
Una madre, creadora de almas, de seres, de esperanzas.
Una pequeña gota de luz...sigue siendo luz. 
Deseo con todo mi corazón que este hombre pueda encontrar una semilla de luz en su corazón humano y que pueda llevar a cabo todo lo que su verdadero ser le permita. Le doy las gracias por su existencia y bendigo cada pequeño acto de fé que realice desde el impulso del deseo de encontrarse finalmente con la luz que ha esperado desde hace siglos...
Pero puedo sentirme bendecida por el amor, simplemente con el hecho de que su ser superior le trajo al país de los revolucionarios, de los pioneros del coraje espiritual, de los guerreros universales, de los amantes de la verdad...para que pudiera llevarse consigo un halo de luz en su pequeña y oscura existencia, aunque no lo sienta por el momento...



2 comentarios:

  1. Excelente, por fin un poco de cordura en estas jornadas de la visita de Benedicto a España. Elena te conozco un poco por facebook y tus palabras me indican que eres un ser extraordinario, lo que escribes me llena de satisfacción pues el también es un hijo de Dios, un hermano, y cada cual tiene su momento para encontrar la LUZ. Gracias por comprender y perdonar. Yo no soy católica, pero respeto mucho a los que lo sean, cada cual busca su rayito de LUZ allá donde creen y no somos nadie para juzgar. No olvidemos que todos somos hijos de DIOS y, que DIOS nos quiere a todos por igual, no somos nosotros los que tenemos que juzgar. Gracias Elena eres muy coherente con todo este desatino. Concha.

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  2. Gracias a mi ser superior que me hizo ver mi pequeño ofuscamiento y odio hacia alguien que no conoce la luz...todavía. Un abrazo para ti!!!

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