martes, 2 de agosto de 2011

Es la gente la que te hace feliz...

no las circunstancias. Son las personas de las que disfrutas, no los acontecimientos que rodean vuestra presencia. 
Cuando estoy con mis sobrinos, no necesito dinero, juguetes, palacios, museos, parques, nada de eso. Son ellos los que me llenan en el momento. 
Es su creatividad, su imaginación, su alegría, su sentido del humor, su presencia, la que me hace volar, la que me hace olvidarme de que necesito comer, dormir, preocuparme por absurdos, etc. 
Estás con ellos y te iluminas.
He pasado dos días increíbles con mis pequeñas sobrinas en mi amado pueblo Teresa. 
Ellas son...indescriptiblemente bellas, fuertes, sensibles, maestras, únicas. Son seres muy especiales, mucho. 
Mi pequeña Judit es como...una pequeña leona. Ruge todo el tiempo incluso si le han picado unas cuantas pulgas por todo el cuerpo!!!. No se quejó en ningún momento y sólo hacía rugidos de leona mientras le poníamos la crema de alivio para dichas picaduras. Es impresionante. Dulce, observadora, curiosa, inteligente y muy sensible.
Jasmine es un huracán. Creo que nadie va a poder con ella. Es una artista en potencia, bueno sin potencia. 
Toda su creatividad ya la tiene concentrada en todo lo que hace. Pinta, canta, baila, es sincera(me dijo si iba a tener un bebé...debido a mi barriguita...lo cual no me hizo ninguna gracia y se lo dije riendo), hermosa y fuerte. Y muy muy muy sensible. 
Sólo estás con ellas y te llenan el día, te llenan tu vida, te dan lo que todo el mundo está distraído en lograr mientras creen que son una mierda si no trabajan, si no ganan más o si no llevan un coche más grande y más ...estorbo.
Me siento cómoda con los niños porque ellos son sinceros y se enfadan si no les haces caso, lloran si te alejas de ellos, se alegran si les ofreces todo tu tiempo y atención. Es sorprendente...
Recuerdo un viaje que hice hace muchos años con mi prima Bea a un festival de música en Alicante. Nos habían invitado una gente de la televisión y de la radio a este y fuimos de sobradas, es decir, fuimos de grandes invitadas y apenas llevamos dinero(jajajaja) al evento.
Viajamos hacia allí en un porsche increíble, con gente increíble, música increíble, etc...
El caso es que pasamos una noche increíble y nos divertimos como nunca...hasta que perdimos a nuestros conductores y "guías del evento". Era por la mañana y estos dos señores no nos encontraron en el sitio que habíamos quedado...así es que nos fuimos a tomar un café de buena mañana, porque era lo único que llevábamos de dinero para tomar. 
Fue tanta diversión y cachondeo el que llevábamos que nos encontramos a un conocido de mi tio(osea, del padre de Bea) en el café. Mientras habló Bea con él y le contó nuestra historia, sin mediar palabra se sacó de su bolsillo no sé cuántos billetes y le dijo: iros a Valencia y ya me lo darás cuando llegues. O mejor, ni te pases por allí. Disfrutad.
El viaje de vuelta fue de lo más divertido e inolvidable que yo he vivido...qué bien me lo pasé esos dos días y SIN DINERO.
He tenido muchos momentos así y me he dado cuenta de que cuando confías porque te sientes BIEN Y FELIZ Y ALEGRE, es cuando TODO fluye a través de ti y todo funciona. 
Cuando te sientes libre y te sientes bien y te ríes en las circunstancias más inesperadas, más aventureras...es cuando suceden milagros, suceden cosas extraordinarias. 
Son las personas las que están vivas de verdad...nada más.

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