viernes, 31 de mayo de 2013

Un verdadero hombre

Esta semana he retenido un montón de información valiosa acerca de las actitudes, comportamientos, habilidades y capacidades que tienen los verdaderos hombres al entregarse a la vida y al respeto profundo que emanan por la verdadera mujer, y quería compartirlas con todos vosotros para hacerlas CUM LAUDE del honor dignificado. Gracias por todos los caballeros que no han dejado de animarme, halagarme, aconsejarme, escucharme, inspirarme, bendecirme, alentarme, respetarme, acariciarme de modos muy sutiles, contar conmigo para y por nuestra ansiada evolución álmica, y sobre todo, HUMANA.
Va por todos ellos.
Un verdadero hombre no se miente a sí mismo; es puro, honesto y se escucha de maneras abiertas y profundas.
Un verdadero hombre sabe lo que ha de hacer cuando su voz interna le está gritando lo que es obvio para su alma.
Un verdadero hombre respeta los tempos evolutivos, las ideas y creencias de los demás sin dejar de respetar las suyas.
Un verdadero hombre sabe cuando callar y escuchar.
Un verdadero hombre sabe cuando ha de hablar y de qué maneras.
Un verdadero hombre pregunta cuando tiene dudas, aclara aquello que le molesta interiormente y aprende algo de aquello que le ha rozado o molestado.
Un verdadero hombre es prudente con su corazón cuando está en calma.
Un verdadero hombre es valiente cuando su corazón está lleno de pasión y de vida.
Un verdadero hombre expresa sus miedos y los expone con completa confianza antes de ser avasallado por nada ni por nadie.
Un verdadero hombre no se preocupa por lo que el grupo(los machos de la manada), la esposa, la amiga, la amante, la familia, los hijos, su jefe, sus compañeros de trabajo y el resto del mundo piense sobre él. Lo que le ocupa en realidad, es lo que piensa de sí mismo y de su integridad como ser humano.
Un verdadero hombre se ríe de las críticas y las convierte en peldaños para hacerse más fuerte y más poderoso, y más ...tolerante.
Un verdadero hombre es natural con las personas, incluyendo a las mujeres. No se convierte en un adonis porque alguien necesite un adonis. Ni se convierte en algo que necesite alguien en un momento determinado. No es la expectativa de nadie, nisiquiera de sí mismo.
Un verdadero hombre es comprensivo de verdad. No hace que comprende y luego se siente resentido, no. Comprende y goza en la comprensión del otro.
Un verdadero hombre es muy generoso. Se da tanto a sí mismo que sus matemáticas de vida le hacen ser incondicionalmente generoso con todos los que le rodean.
Un verdadero hombre te alienta cuando te sientes morir.
Un verdadero hombre es un buen amigo de sus amigos, ya sean hombres, mujeres, animales o estrellas. Es el mejor amigo del mundo.
Un verdadero hombre es aquel que te da un beso cuando se lo pides mimosamente.
Un verdadero hombre es aquel que ve más allá de la aparente realidad.
Un verdadero hombre se siente a gusto con su cuerpo y con los cuerpos de los otros.
Un verdadero hombre halaga de corazón a todo el mundo. No se deja llevar por las aparentes superficialidades. Le agrada la gente y respalda de maneras grandiosas a todo el mundo. Sabe dar en el clavo cuando alguien necesita determinado piropo, frase o palabra adecuada.
Un verdadero hombre es perspicaz.
Un verdadero hombre utiliza su inteligencia para expandir su bondad, no su ego.
Un verdadero hombre respeta las diferencias en los otros; de hecho, las disfruta y las condecora!!!.
Un verdadero hombre se respeta tanto a sí mismo que sabe cuál es su lugar en el universo de luz: su felicidad conectada a su amor profundo e íntimo por sí mismo y por lo que ÉL ES.
Un verdadero hombre disfruta de los buenos momentos y saca provecho de los malos.
Un verdadero hombre sabe vivir en soledad y con compañía.
Un verdadero hombre trata a una mujer en la intimidad con delicadeza y respeto. Sabe ver las necesidades de su amante.
Un verdadero hombre cuida de los detalles como si fueran lo único que importara en el mundo.
Un verdadero hombre respeta a la mujer con la que está compartiendo su vida de maneras incontables.
Un verdadero hombre es compasivo; no le gusta ver sufrir a nadie, y hace todo lo posible para que nadie en su mundo se libre de su luz.
Un verdadero hombre se compromete con lo que ama, ya sea una persona, un proyecto, una profunda creencia, una familia, un sueño, una meta, algo importante y sagrado para él.
Un verdadero hombre no necesita denigrar ni insultar a nadie para ser más hombre.
Un verdadero hombre defiende sus derechos y sus sueños como nadie lo haría.
Un verdadero hombre es comunicativo; le gusta saber cómo se sienten las personas que ama o tiene cerca.
Un verdadero hombre se emociona y permite que su mundo emocional sea visible para el mundo. No se averguenza de ser un ser humano sensible y conectado con su mundo.
Un verdadero hombre se cuida; físicamente, mentalmente, emocionalmente y espiritualmente.
Un verdadero hombre trata a las mujeres como diosas, no como putas. Porque los dioses se portan y actúan así ;).
Un verdadero hombre sólo encuentra mujeres maravillosas en su vida, porque él es un BOMBÓN divino enviado por las huestes celestiales a la Tierra.
Un verdadero hombre no necesita compararse con nada ni con nadie. Ama su vida y sabe cuáles son sus valores primordiales y sagrados.
Un verdadero hombre está en contacto con la naturaleza porque es un hombre sensitivo y capaz de ver lo mejor en todo lo que existe a su alrededor.
Un verdadero hombre no da explicaciones a nadie, pero sí muestra sin rubor ni cobardía sus creencias más profundas al mundo, sin importarle lo más absoluto lo que digan los demás de ellas.
Un verdadero hombre sabe poner los límites a los demás cuando se requiere.
Un verdadero hombre es protector sin ser agresivo. Sabe defender lo que más ama, con firmeza, decisión y coraje.
Un verdadero hombre no necesita satisfacer las necesidades de nadie todo el tiempo. Sabe que las necesidades de cada cual son suyas y que las suyas son básicas.
Un verdadero hombre ama de frente y no de espaldas.
Un verdadero hombre se enfrenta a todo aquello que teme, con decisión y valentía, porque sabe que cuando no se enfrenta a lo que huye de ello, eso tendrá consecuencias. Y a veces, no son nada positivas y halagueñas.
Un verdadero hombre se libera de todas las expectativas de sus ancestros "machos" y consigue liberarse de sus propias expectativas como "hombre" para ser quién es.
Un verdadero hombre es libre, aunque su libertad le cueste la vida.


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