lunes, 13 de enero de 2014

El arquetipo salvador

Una madre enferma(mental, emocional y espiritualmente) puede destruir la vida de un hijo o de todos sus hijos, si se lo propone. 
Para que eso no ocurra, DEBES salir del papel de hijo y encontrar un arquetipo poderoso en ti, o mejor, INVENTARTELO.
Los papeles que enfundamos en la vida son tan creadores como destructivos, y especialmente, si nos identificamos con ellos y sólo representamos dicho papel.
Una madre que está enferma(por heridas emocionales pasadas, frustración, inconsciencia, etc) podrá dirigir un imperio(su hogar) y llevarlo por donde ella quiera, puesto que es el "centro" de vida de dicho núcleo relacional.
Si un ser es consciente de dicha enfermedad o herida emocional, su responsabilidad será agarrar la espada del arquetipo salvador y representar otra función relacional en dicho núcleo. La consciencia es así. La salubridad mental, emocional y espiritual CONOCE los entresijos de la mente inconsciente y sabe que debe jugar con esta. 
Pero muchos de vosotros os estareis preguntando: 
¿cómo te deshaces del papel de hijo?. Es una buena pregunta, ¿verdad?. Haciéndolo.
Y las cuestiones que os vendrán a muchos, serán estas:
-¿Cómo dejar de ser hijo?.
-¿Cómo dejar de entregar la vida por nuestros padres?.
-¿Cómo dejar de darnos al 200 por mil si ellos dieron la vida por nosotros?, ¿si mi madre dió la vida por mí, cómo dejaré yo de no darla?.
Y ahí radica uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos en la actualidad, a la DEUDA en todas sus vertientes.
Tu madre no dió la vida por ti. Tu madre aceptó un acuerdo álmico contigo para que tú vinieras A TRAVÉS de ella, no DE ELLA.
Tu madre es un ser humano que aceptó tu bienvenida al mundo, y DIOS no es tu madre. Tu madre es un elemento más de tu evolución espiritual en este mundo llamado Tierra. Dios no crea deuda contigo.
Hay madres que conocen el amor incondicional. Hay muchas madres que no saben lo que es el amor incondicional. Hay seres humanos que no son "padres" y conocen el amor incondicional, lo muestran todos los días de sus vidas. No necesitan vivir el proceso de "anclaje" físico humano, como yo lo llamo.
El amor IN-CONDICIONAL significa ni más ni menos que nuestras condiciones para dar son completamente internas, provenientes de una profundización del SER que somos, de quiénes somos, por eso, nos entregamos y DAMOS.
Las madres o seres humanos que no conocen el amor incondicional lo único que crean a su alrededor son condiciones para dar lo que tienen, y en realidad, cuando creas condiciones es porque no tienes nada. Esa es una de las formas de vampirismo agudo de nuestros días.
Cuando no hay condiciones, no hay deudas.
Cuando DAS, entregas y recibes en el mismo acto que proyectas tu contento o alegría interna. Sea material o inmaterial.
SIN CONDICIONES equivale a SIN DEUDAS.
Muchos de los intentos de suicidio vienen de esta idea profunda acerca del dar la vida por la madre. Ella nos dió la vida...y ahí radica el error. Ella co-creó con nosotros nuestra vida, pero no fue la fuente completa. 
La fuente venía con nosotros en el mismo momento que elegimos a nuestro canal físico llamado madre. Pero DIOS no es nuestra madre, Dios no es el canal que nos acogió en el mundo físico. Dios es nuestro SER, que está más allá de nuestra visión física.
Muchas personas sufren o han sufrido durante mucho tiempo debido a que entregaron mucho de sí mismos por una madre que no los aceptaba como eran, ni los respetaba ni los amaba como ellos merecían, y llegaba la gran encrucijada de elegir dejar de exigir a ese ser humano que lo amara como creía merecer y empezar a DARSE A SÍ MISMO todo lo que jamás obtuvo de ella, su madre. 
El intento de suicidio viene cuando dichas personas lo han entregado TODO y no encuentran nada para darles a ese ser humano insaciable que jamás se amó y que sólo se dedicó a extraer la energía vital de aquel "al cual le dió la vida", y ese nada lo traducen en quitarse la vida, en quitarse de en medio, en ganar la libertad del SER que no tuvieron en vida, porque alguien les había dado esa vida y no les pertenecía.
Pero esa vida que tratan de quitarse no pertenece a nadie, nisiquiera a dios. Esa vida, tu vida te pertenece a ti, hermoso SER.
Tu libertad es el más preciado regalo de DIOS a ti. Dios no quiere tu vida, ni tu corazón ni tu alma y menos tu SER...porque DIOS eres tú. Dios es tu SER, tu hermoso SER.
No le debes nada a nadie en tu vida. Todo lo que has sido, hecho, dicho, sentido o vivido te pertenece a ti, a nadie más que a ti.
Tu trabajo es defender tu libertad, y creéme, amado hermano, que tu libertad es el tesoro de tesoros. Tu libertad es tu bandera de vida. Naciste para proyectar libertad, para ser libertad, para hacer libertad, para crear libertad. 
Dios no quiere nada de ti, nada!, excepto que seas lo suficientemente libre como para que te olvides de la idea de que hay alguien más grande que tú...
Deshazte del papel de hijo y conecta con tu héroe, con tu heroína, con tu león o con tu lobo interno. Pero, por encima de todo, sé libre y sé tú mismo.

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