jueves, 2 de enero de 2014

Querido enemigo...

Querido enemigo...

                                  Me he adentrado contigo en la profunda oscuridad que nos acecha, que me acecha sin cesar, y he podido ver tu desesperación...y la mía. 
Querido enemigo, hoy deseo unas pocas cosas para ti, y estáte atento porque puedo acercarme a la muerte deseándote lo que siento desearte. No me importa. Perdóname por no haberte escuchado bien. Cuando leas estas palabras, cógelas como si fuera el mismo dios el que te habla, el que te abandonó un día  y desea pedirte perdón por ello ahora. Cuando leas estas palabras, sólo mira y siente tu propio corazón, un corazón que crees desconocer...pero que en el fondo, es tan transparente como tu propio deseo de ser visto por todo el Universo:
Querido enemigo...deseo que esos ángeles que te siguen por todos lados y que crees no ver ni sentir irrumpan sorpresivamente en tu vida física e inunden todos tus campos sutiles hasta dejarte sin aliento...de amor incondicional. 
Querido enemigo, deseo que todos los reyes y emperadores pasados del mundo se aparezcan en tus sueños y te digan que están a tu lado para el bien de la humanidad y el de tu propia vida, y que sus voces se conviertan en calidez álmica para ti. Se conviertan en amigos inseparables y te ayuden a comprender el verdadero poder del ser humano.
Querido enemigo, deseo que encuentres a una madre de verdad en tu vida, a un ser humano que lo dé todo por ti, que confíe en ti ciegamente y que te perdone aún cuando la hayas decepcionado un millón de veces. Una madre que vea la luz poderosa en ti, una luz que no se apaga y que no puede ser apagada por nadie en el Universo. Una madre que te escuche, que solamente escuche tu Historia, sin juicios ni expectativas de ningún tipo. Una madre que te vea, que te sienta, que te rasgue por dentro...de alegría y de dicha. Que cure tus heridas sabiamente y que te respalde en todo momento.
Querido enemigo, deseo para ti que llegue el amor más grande que puedas imaginar y cambie tu destino de arriba a abajo, y no sólo eso, sino que cambie el destino de toda la Humanidad vuestra Historia. Te deseo un buen amor, un amor tan inmenso que puedas perdonar a todos aquellos que destrozaron tu alma y tu esperanza. Te deseo un amor que despierte todos tus dones y talentos, tus sueños más hermosos, los que nunca creíste que podrías tener o mantener vivos. Deseo que ese amor te mantenga fuerte en la bondad, en esa cualidad que creíste débil durante milenios...deseo que se intensifique tu bondad...y la mía. 
Deseo que ese amor te haga temblar de alegría y de esperanza, no sólo por un camino más fácil para tu alma, sino más compasivo para con tus acciones pasadas. 
Deseo que te enamores no sólo de esa persona, sino de ti mismo, de tu luz, de tu esencia, de quién eres realmente. Que te enamores de la vida, no sólo de la vida física que te rodea y que ves con tus ojos físicos, no. Que te enamores de la vida que hay en ti y en tu alma brillante, esa que no ceja el empeño en amar y esconderse, amar y esconderse, amar y esconderse...
Querido enemigo, deseo que tú seas el protagonista de mi vida. Que tengas todo el bien del mundo y del Universo, que tengas las mejores oportunidades laborales, relacionales, creativas, familiares, amistosas, amorosas, vitales, que lo tengas todo, TODO lo bueno que crees no puedes tener. Te deseo que estés tan enamorado, tan inundado por la esencia blanca del Universo amoroso que no tengas dudas de ningún tipo!!!. Que todo ruede bien en ti, que todo el poder, la magia y toda la riqueza te impregne de tal forma que todo y todos estemos inundados por tu luz y tu genialidad, tu autenticidad, tu amor. 
Querido enemigo, deseo para ti una vida llena de milagros, milagros curativos, milagros económicos, milagros amistosos, milagros amorosos, milagros álmicos, milagros del despertar, milagros de todo tipo. Milagros de cualquier índole positiva y beneficiosa para tu alma y corazón.
Deseo que siempre estés protegido por la Luz, aún cuando estés profundamente dormido y perdido, ahí es cuanta más luz necesitarás. Te envío en tus horas, días, semanas, meses y años más duros y oscuros...la más grande de las luces. La luz más brillante y fuerte que jamás hayas podido sentir en tus miles de existencias.
Querido enemigo, deseo que un niño o los niños pequeños te toquen y se lleven todos tus males al cementerio del dolor más arcaico y profundo. Deseo que broten en ti las lágrimas más cálidas y más intensas de tu vida cuando seas invadido por uno de estos grandes maestros, deseo que gracias a uno de ellos o docenas de ellos, puedas cambiar el rumbo de tu percepción sobre las "debilidades humanas". Deseo que seas intensamente tocado por la luz de dicho niño y cambies tu destino. Deseo que su bondad sea el comienzo de tu libertad hacia el autoperdón. 
Sobre todo, querido enemigo, deseo con la más fuerte emoción seas capaz de perdonarte cuando no puedas hacerlo. Deseo que encuentres todas y cada una de las circunstancias, personas, leyes, oportunidades, momentos, lugares, recuerdos, palabras o sentimientos, para que puedas tener la fortaleza y la segura decisión...de perdonártelo todo.
Y en tus horas bajas, cuando te veas en esa postura, en ese momento crucial de tu destino humano, ten clara una cosa: yo ya te perdoné hace tiempo, porque querido enemigo, yo soy tú, y tú eres yo, y por eso, TE AMO. 

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