viernes, 2 de abril de 2010

El gran teatro del mundo


Chirrío de puertas, sillas cómodas que se rompen, orzuelos en los ojos y payasos tristes.

Para una zorra como yo, mi mundo natural ha sido invadido por astronautas que no saben que se puede respirar sin escafandra.

Husmeo de aquí para allá y encuentro huesos de esclavos que creyeron morir cuando se destruyeron...y no hay peor auto-destrucción que el auto-engaño.

Tutús, tupés y tulipanes que pierden su gracia y estilo cuando son arrancados del jardín del anonimato.

Y todo por querer ser alguien que nunca dejarás de ser: tú mismo.

Todos vendemos entradas para un espectáculo que ofrecemos desde lo más profundo de nuestro ego.

Nadie quiere ver al niño desconsolado y atrapado en el gran teatro del mundo.

Cuando el niño se pierde, los coros de los actores se tornan más elevados.

Y las aparentes sirenas y diosas se convierten en putas, y las damas distantes, frías y serenas muestran su real condición: la de estrellas brillantes y cálidas.

Y de repente, eres muy consciente de que los "extras" que siempre sonríen en un lado de la cámara son los actores principales, ya que el poder establecido es sólo eso: establecido, osea, visible.

Y que la libertad de no dejarse atrapar por lo visible es el gran poder que destruye y aniquila al telón de acero...oxidable.

Y cuando todo comienza a resquebrajarse, a derrumbarse, comienzas a preguntarte: ¿qué es real?, ¿qué no es real?, ¿qué fue real y qué será real a partir de ahora?.

Esas son las preguntas clave para comprender al gran teatro del mundo.

Lo que yo viva y sienta como verdad, será verdad...pero lo que yo sea y en lo que me convierta, será una verdad tan profunda que viviré para siempre en todo aquello que traspase con mi luz-esencia.

Siendo una zorra como soy puedo ver en la noche y dominarla.

Sé quién mira por la mirilla y cómo lo hace.

Mi cuerpo se esconde pero mi alma no.

Basta con que existas para poder verte y si te veo es porque existes en algún rincón de mi SER.

Lo que te ayuda estar en un escenario tan grande y tan diverso es a poder agradecer cada día algo nuevo que se escapó en tu despiste juguetón y en tu gran siesta.

Te sorprendes al darte cuenta de que tu vida ha sido, ES y siempre será perfecta y que no has cometido errores tan tontos como creer que la existencia no te ama o algo mucho peor...que el amor no existe.

Y aunque me escuezan los pechos de amamantar a todos los cachorros del mundo, sé que la tierra misma me compensará y me embarrará el hocico de gloria húmeda y elixir que nutre mis patas y mis orejas.

Y aunque mientan los tigres castrados, las mofetas sin defensa y las aves con una ala...yo seguiré estática en el viento y sonriendo a la tormenta que se acerca.

2 comentarios:

  1. Interesantes tus palabras. Una de las primeras cosas que te das cuenta cuando empiezas a despertar es que el mundo es un gran teatro y que los humanos son actores inconscientes de ello. Por eso cuando empiezas a tomar consciencia comienzas a conocer el teatro de nuestro mundo. Lo dificil del asunto es tomar consciencia total de la realidad y salir de la mentira...

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  2. Salir de la mentira es la gran aventura, pero sobre todo, ACTUAR destapando a la mentira...

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