lunes, 27 de junio de 2011

El mundo INVISIBLE trabaja para ti

Todo lo que ves ahora mismo NO EXISTE.
Lo que está funcionando perfectamente bien es lo que ves sin tus ojos físicos. 
El mundo invisible es el único que trabaja rápidamente, conscientemente y arduamente.
Cierra tus ojos y hagamos un viaje hacia el centro de todo origen.
Respira profundamente, respira lentamente. Inspirando, expirando. 
Procura calmar tu respiración...hasta que sientas el control de esta. Respira profundamente y despacio, como si nada fuera a ocurrir después de esa simple respiración. 
Hazlo muy despacio y suavemente.
Hazlo hasta que sientas una especie de tranquilidad inamovible en ti. No importa el tiempo que te cueste. No pienses en el tiempo, no existe.
Después de estar un rato respirando, sin leer lo que estás leyendo ahora, abre los ojos serenamente y suavemente sin prisas.
Tu mundo invisible es el que te dirige hacia estas palabras, hacia esta quietud que se presenta en formas pequeñas y suaves. 
Visualiza estas palabras como si fueran semillas de oro, es decir, como si fueran semillas de luz. Estas palabras son semillas de luz que tú mismo estás proyectando desde dentro. Obsérvalas como semillas de luz. Míralas...despacio y sin prisas.
Comienza  a sentir un torrente de luz que envuelve todo el ordenador, de hecho, el ordenador comienza a fusionarse con las palabras que ves. Permanece ahí un rato. Vélos.
Tu dolor, si es que llevas dolor en ti, se convierte en ardor, un ardor naranja fuerte, un ardor que quema dentro de ti. Sientes tu dolor como un ardor infinito. Siéntelo. Permanece ahí durante un rato...hasta que lo sientas quemando en ti. Una energía naranja está fluyendo en tu pecho y te quema. Siéntela.
Tu dolor se ha convertido en ardor. En fuego. Un fuego naranja. Ya lo sientes dentro de ti.
Ese ardor color naranja va suavizándose sintiendo la luz que proviene de las semillas de luz doradas-blancas, de estas palabras. Ese ardor-dolor se va transformando en una esencia fusionada con la luz blanca, se va fusionando muy suavemente con esa luz, poco a poco y sin prisas. Permaneces ahí durante un buen rato hasta que sientas un profundo alivio inminente, un profundo alivio en tu pecho debido a esta fusión energética. Sientes el ardor más calmado, más suave, más sanado.
Ahora comienzas a visualizar una luz rosada que nace en tu pecho. La fusión de la luz naranja con la luz pequeña blanca forman una esencia hermosa y naciente que es completamente rosada. Sientes el color impregnándose en tu pecho. Lo sientes por todo tu cuerpo físico...rodeando todo tu campo aúrico, todo tu campo magnético. Tu alma se inunda de este color...permites que este color impregne toda tu esencia luminosa. Permaneces ahí hasta que sientas una completa ligereza y sanación. 
El ardor se convierte en amor.
Puedes repetir estas palabras mientras realizas el ejercicio: 
*Mi dolor se convierte en ardor. 
*Mi ardor se convierte en amor.
Repítelas como un mantra, activamente y sin cesar. Suavemente y sin prisas. No hay tiempo. Porque no existe el tiempo.
Impregna toda tu habitación de dicha luz y dirígete al mundo invisible que está ayudándote en este momento a que emprendas el viaje que deseas emprender.
LLámalos a todos. 
LLama a todos los maestros.
LLama a todos los seres de luz invisibles que te han acompañado durante toda tu vida, todas tus vidas y todas tus existencias.
Llama a todos tus ángeles protectores y habla con ellos. Están aquí ahora mismo. 
No estás solo, nunca lo has estado y nunca lo estarás.
Llama a todo el mundo invisible de la LUZ.
Y diles lo que deseas desde el honor, la consciencia y el agradecimiento.
LLámales y diles que trabajen contigo por la VERDAD, por la única verdad universal existente.
Llámales y diles que eres un trabajador de la luz y que estás dispuesto a crear la vida que mereces.
LLámales y diles porqué han de ayudarte y para qué.
Serás atendido en el instante. Serás bendecido en el instante y los milagros sucederán a continuación.
No has venido a cumplir o cargar con los dolores de otros. VINISTE A CREAR TU REALIDAD y nada ni nadie puede quitarte ese DERECHO DIVINO.
Decreta tu milagro. Decreta tu verdad. Decreta tu amor. Decreta tu justicia. Decreta tu bienestar. Es indiscutible para la justicia divina o la creación divina tu decreto de FELICIDAD. 
Nadie ni nada puede negarte tu felicidad. Nadie ni nada.
Decreta lo que deseas vivir. DECRÉTALO ahora mismo!.
LLámales para que hagan su precioso y único trabajo. Recuérdales las promesas que te hicieron cuando tú decidiste encarnar en la Tierra. Recuérdales que están ahí para ayudarte y para guiarte en el paso siguiente.
Decrétalo desde el amor y el respeto. Decrétalo por amor a ti mismo. 
Decrétalo por amor.
Rodéate de luz blanca y dorada por todo el lugar en el que estés ahora y ciérralo para siempre. 
No hay nada ni nadie que pueda perturbar mis decretos.
No hay nada ni nadie que pueda perturbar mis deseos.
No hay nada ni nadie que pueda perturbar este silencio.
No hay nada ni nadie que pueda perturbar esta sanación completa.
No hay nada ni nadie que pueda perturbar esta paz interna.
No hay nada ni nadie que pueda perturbar mi mundo invisible. El que trabaja para mí y el que es mi guía constante en esta vida física.
El mundo invisible trabaja para mí de forma rápida e intransferible. 
No hay nada ni nadie que pueda perturbar su trabajo y su rapidez. 
No hay nada ni nadie que pueda impedir mis deseos.
No hay nada ni nadie que pueda perturbar la esencia original de mi mundo físico.
No hay nada ni nadie que pueda con la paz que ya soy y que siempre seré.
Mis ojos invisibles son mi guía y son los dueños de mis ojos físicos.
La realidad física es ilusoria y cambiante en todo momento.
Sólo confío en lo que siento como hecho y terminado en mi mundo invisible.
Mis maestros, compañeros, amigos, familiares, protectores y ángeles del mundo invisible están aquí presentes trabajando el triple de lo que se trabaja en 48 horas físicas en la Tierra.
Mi mundo invisible está trabajando conmigo y me brinda todo aquello que deseo para mí y los míos.
Todo mi mundo está guiado y protegido completamente por la luz divina que soy.
No hay nada ni nadie que pueda perturbar esa verdad.
Mi mundo invisible ya ha hecho el trabajo y lo trae AHORA AL MUNDO FÍSICO.
Vivo en el mundo invisible de la verdad, y la verdad me hará libre...AHORA.

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