lunes, 25 de marzo de 2013

¿Para qué sirve un elogio/halago?

Entre otras muchas cosas, sirve, para salvarle la vida a alguien.
Sí, en serio. Para SALVAR la vida a alguien. Se dice pronto, ¿eh?.
Pues eso.
El halago, en un mundo inconsciente y competitivo, puede ser una forma de destruir al contrincante o "enemigo" para lograr determinados resultados económicos, pero sólo serán económicos y tendrán una duración ...corta. En marketing, por ejemplo, hay una estrategia que se eleva el ego de la competencia para luego: zas!, te jodí vivo y te comí entero. Se utiliza ese tipo de manipulación para lograr, ¿qué?.
¿Dinero?. Eso es mediocridad y miseria, muchísima miseria.
Eso sólo lo puede utilizar gente muy POBRE y nada creativa.
El elogio, en un mundo consciente y colaborador, es una bendición, un milagro pequeño que sale por la boca y que proviene del corazón.
Quien tiene la capacidad de VER lo mejor del otro en cualquier momento de la vida, en cualquier instante, y lo COMPARTE a través de unas pequeñas y mágicas palabras...no sabe lo que está realizando con ese simple acto. No tienes ni idea de lo que MUEVES cuando halagas a alguien desde DENTRO. No tienes ni un atisbo de idea luminosa de lo que estás generando en esa persona y en TODO EL UNIVERSO.
¿Porqué crees que el halago/elogio tiene tan mala prensa en determinados circulos empresariales, sociales, religiosos, políticos, económicos?, porque todos le temen. La gente TEME el halago/elogio, porque en realidad, su poder es increíble, es inconmensurable, es mágico.
No estoy hablando del peloteo absurdo que no lleva a ninguna parte. Estoy hablando de abrir las ventanas de tu alma y permitir que su frescura inunde los días de las personas que te rodean.
Elogiar y halagar pueden convertirse en verdaderas bendiciones divinas. Pueden convertirse en las salvadoras de alguien, HOY.
Cuando bendices a las personas y sus cualidades inherentes y SOBRESALIENTES para la vista de cualquiera, lo que estás haciendo es ABRIR directamente las puertas del cielo EN LA TIERRA. Y eso es un PODER del cual nadie te ha hablado.
Cuando VES y SIENTES las semillas puras de luz en las personas, no te arrincones ni te escondas, ni muchísimo menos guardes en ti lo que sientes sobre ese dios que te está brindando la posibilidad de acercarte a él o ella, díle lo que estás VIENDO en él o ella. Cuando te lo guardas...es cuando cierras las compuertas del cielo...y entran la codicia, la miseria y la desconfianza. Y sobre todo, la estúpida competencia que no sirve para nada y es obsoleta para el nuevo mundo.
¿Sabes porqué la competencia es absurda e innecesaria?. Porque todo lo que deseas para el otro, es exactamente lo que RECIBIRÁS en la vida.
Cuando deseas lo mejor al otro, es más, cuando TRABAJAS por y para su PROSPERIDAD, lo que estás haciendo es abrir vereda en muchos aspectos. Desear y trabajar por y para el beneficio de otros es desear y trabajar por y para tu PROPIO BENEFICIO. Es una ley y funciona en todos los aspectos de la vida.
Desea el bien a los demás. Deséales comprensión y prosperidad, simplemente porque sí.
Porque tú eres digno de todas esas cualidades, y SABES que los otros son tu propia extensión.
Esto no quiere decir que CHUPES O ROBES el éxito de los demás o que les quites protagonismo cuando alguien les aplauda o les halague...eso no quiere decir que te hagas dueño de esos aplausos y digas: yo le ayudé, yo estuve ahí. No. Eso sería manipulación y chupoptería energética.
Lo que trato de decirte es que aplaudas en silencio y en alegría cuando alguien logre lo que desea. Que lo bendigas y te alegres públicamente de su éxito.
No hace falta quitarle espacio a nadie, ni protagonismo ni liderazgo. Pusto que un líder brilla en primer, segundo y tercer lugar.
A un líder no le interesan los números. Le interesan los beneficios del conjunto y sus beneficios tienen que ver con la comprensión de la equidad vibracional que todo SER CREA en su existencia.
A un líder lo que le interesa es la colaboración y la prosperidad multiversal. Desea que todo lo que le rodea impregne CALIDAD y ABUNDANCIA.
Cuando VEAS y SIENTAS las cualidades preciosas de alguien no te calles. La mayoría de las personas han vivido tan apasionadamente en la competividad que son incapaces de mostrar generosidad espontánea para con los que le rodean. Se sienten bloqueados, trsites y desconfiados. No son capaces de romper esa muralla mental-emocional que los ha dividido de la verdadera riqueza universal: el compartir sus SERES con todo lo que les rodea.
Cuando no eres capaz de halagar/elogiar en la vida, es porque la desconfianza se instauró en tu programa mental de maneras muy inconscientes y muchos bloqueos emocionales provienen de no saber cómo compartir lo MEJOR DE TI con otros.
Cuando sientas algo BUENO de alguien, algo que no puede ser desaprovechado en ese bello instante de visión interna, no te lo guardes. Cuando guardas los elogios...guardas lo mejor de ti en un baúl seco y lleno de miedo.
La codicia es no permitir crecer al jardín que hay dentro de ti. Es arramblar con las únicas cualidades limitadas que conoces de ti mismo y ponerles un cerco alrededor y no permitir que nadie ni nada las riegue, las mime o las caliente.
No permitas que el peloteo absurdo y que proviene del miedo más profundo, sustituya a uno de los PODERES MÁS LETALES Y HERMOSOS del Universo: el halago/elogio.
Elogiar es hablar con dios cuando lo ves. Cuando lo sientes dentro de ti no quieres dejarle escapar!!!. Imagina que te encuentras con dios en un momento y lo único que sientes es que debes bendecirlo. HAZLO!!!.
Cuando ves un atisbo de luz en alguien...debes saber que estás teniendo un encuentro íntimo con dios, no puedes callarte en ese momento. Debes utilizar ese lenguaje tan "primitivo" llamado habla y comunicarte con él/ella.
Elogia. Halaga. No temas a los que te impusieron el silencio cobarde. A los que ensuciaron el halago, el elogio, el amor en las palabras.
Hoy puedes salvarle la vida a alguien con ellas.
Hazlo.
Conmigo ya lo hicieron...

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