lunes, 18 de noviembre de 2013

Médicos: los árboles -segunda parte-

La primera vez que Benito me susurró: túmbate en mis raíces, me dije a mí misma: joder!, ¿será por probar nuevas técnicas, Elena?. Es broma.
Sentí que algo necesitaba salir de mí pero no sabía dónde ni cómo reciclarlo ni expulsarlo hacia fuera.
Cuando me tumbé sentí una sensación que jamás había sentido. Yo era una raíz más del árbol, y de repente, la fluidez energética del árbol se convirtió en mi propia fluidez y eso me generó un dolor casi insoportable en mi espalda(que era el dolor del cual yo deseaba "liberarme").
Pero ese proceso tan intenso de dolor me hizo ver que mi alma o energía interna estaba creando o generando un momento ovillo-pelota en mi vida, entonces, decidí COMPRENDER porqué tanto dolor. La actitud de comprensión del dolor es una actitud que refleja muchas cualidades, en especial, la disciplina más ardua y el trabajo físico más intenso cuando no puedes mover ni una pierna.
Y sobre todo, por encima de todo: la aceptación total del dolor. Y no el fomento social y cultural de la huída de este.
Realicé el mismo ejercicio muchas veces y me imbuía en dicho dolor, lo sentía y mi hermano árbol me decía: "deja que fluya como la savia dentro de mí".
A veces, acababa llorando de la intensidad del dolor. Otras veces no dejaba de eructar, salía con una angustia emocional indescriptible, o simplemente, con unas ganas de vomitar tremendas. Ahora entiendo eso perfectamente. De hecho, es el proceso más lógico y natural que puede existir.
¿Qué pasa cuando unes tanto residuo junto?.
Que huele fatal, y esa olor puede provocar naúseas, ¿no?. Cuando juntas todos los residuos y decides deshacerte de ellos, te das cuenta de lo que conforma esa suma. No es una actividad agradable. De hecho, muchas veces, DEBES lavar y limpiar a fondo el recipiente donde se ha depositado la basura o residuos orgánicos.
Es un proceso parecido con el cuerpo físico(y con los cuerpos sutiles). No estoy diciendo que yo haya olido fatal mientras realizaba este proceso. Yo fuí consciente en todo momento y mi AURA huele fenomenal(huele a rosas, jazmines y Debussy). También es cierto que hay personas que permiten "mala olor" en sus auras debido a las resistencias que hemos hablado antes.
Después de vivir el proceso raíz, que afectaba principalmente al chakra base y lumbares, pasé al proceso "abrazo" y proceso "tripas y cabeza".
¿Cuántas veces habrás escuchado: abraza a un árbol?, unas cuántas, ¿verdad?.
Colocar tu espalda en el tronco o raíces de un árbol, o simplemente, abrazarlo provoca estas reacciones físicas y beneficios físicos, psíquicos y espirituales:

- Fundirte con un árbol es SER el árbol.
-Conexión directa con la madre Tierra.
-Conexión directa con el momento presente.
-Eliminación instantánea de bloqueos emocionales-mentales.
-Limpieza aúrica.
-Desparasitación del aura.
-Conexión directa con los elementales de la sanación.
-Eliminación TOTAL de tumores u ovillos físicos-energéticos.
-Creación de nuevos patrones de pensamiento debido a la profunda conexión con los grandes maestros de la fluidez universal.
-Conexión directa con el SER. "Tus raíces" te elevan al núcleo central de la madre Tierra diosa.
-Mejora de las articulaciones(aconsejable para la fibromialgia).
-Mejora del estado emocional(aconsejable para úlceras de estómago, túmores, estreñimiento, diarreas).
-Ligereza y despeje emocional del chakra corazón(aconsejable para cardiopatías o depresiones graves).
-Claridad mental(eliminación de migrañas y preocupaciones).
-Desactivación de chips energéticos ancestrales al momento.
-Aumento de la sensibilidad emocional y de la compasión-empatía para con todo ser vivo.
-Mayor fortaleza física, mental y emocional.

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